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LA UNIDAD PERFECTA DE DIOS EN NOSOTROS

Base Bíblica: Efesios 4: 1-13.

Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos. Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice:    Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

Introducción: Hoy quiero comenzar diciendo lo que la Biblia dice “no pueden andar dos juntos si no estuvieren de acuerdo”, no puede permanecer una casa si está dividida, hoy nos reúne un mismo fin, una misma visión, una misma estrategia, nada más oportuno e este tiempo que practicar lo que la Biblia dice: “si dos de vosotros se ponen de acuerdo aquí en la tierra, todo lo que amarren aquí en la tierra será amarrado en el cielo y todo lo que suelten aquí en la tierra será libre en el cielo. (VCV)” Parece no ser muy fácil llegar a ciertos acuerdos entre los del mundo, pero entre los hijos de Dios pareciera ser muy difícil. ¡Qué paradoja! Usted creerá que esto es nuevo el no estar de común acuerdo, ¡No es así! pero desde la misma creación, Caín mato a Abel por desacuerdos, en el Nuevo Testamento, la Iglesia primitiva desafío ciertas costumbres paganas para poder subsistir en el tiempo, sin embargo cuando lograron la unidad, dice la palabra que “eran de un mismo sentir, y nadie decía ser suyo nada de lo que poseían, sino que todas las cosas las tenían en común”, que bonita experiencia de la primera iglesia Bautista de Jerusalén, con un Pedro que no vacilaba en tomar decisiones duras con los creyentes o discípulos de aquella iglesia. Guardan cierto parecido a nosotros, ahora bien si hablamos de la unidad perfecta de Dios en nosotros estamos reconociendo que El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo en una sola persona nos compromete a experimentar, vivir y compartir lo bueno y delicioso que es estar los hermanos juntos y en armonía. Veamos si realmente reflejamos a Dios.

1.- Experimentando la unidad perfecta de Dios en nosotros  (Ver 1) “os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados”, el Apóstol Pablo habla de lo que significa experimentar unidad como pueblo suyo, pero el da ciertas recomendaciones, el orienta como debe ser el primer paso para poder lograr la unidad y una de ellas es situarse en el contexto de lo que soy y quien soy, somos hijos amados de Dios, fuimos llamados con un propósito, con una vocación servicial, con una misión sacerdotal; eso significa que no es fácil lo que te toca a ti y a mí, hay sufrimiento, habrá sufrimiento, luchas y pruebas, el Apóstol reconoce que estaba preso, sin embargo no podía callar en cuanto a exhortar a tener un comportamiento como creyentes y discípulos de Cristo, él dice que la humildad y la mansedumbre deben permanecer intactos en nuestra vida, por encima de los reproches o las diferencias, cuantas veces somos cuestionados por lo que hacemos, o como lo hacemos, sin embargo debemos con humildad y mansedumbre propiciar la unidad de la iglesia, la unidad entre creyentes, no es posible que usted no este experimentando la unidad perfecta de Dios. Si usted está disfrutando la unidad, también comenzara a vivir en unidad.

2.- Viviendo la unidad perfecta de Dios en nosotros (Ver. 2) “soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” para vivir en unidad es necesario soportarnos, aprender a vivir con nuestras diferencias humanas, diferencias eclesiásticas, algunos Bautistas son más conservadores en los cultos, otros son más expresivos, pero el amor de Dios es el mismo, Pablo exhorta a diligenciar (Solícitos) la armonía en el pueblo cristiano, a practicar la hospitalidad, a tendernos la mano, a dialogar, a enseñar al mundo como nos une el amor de Cristo, nada de contiendas, nada de zancadillas, hoy el cuerpo de Cristo, la iglesia necesita unidad, usted debe trabajar incansablemente para que cada día unamos esfuerzos para evangelizar, para discipular, para hacer obra misionera, Venezuela espera de cada cristiano Bautista una palabra de esperanza, una actitud de comportamiento que irradie Paz, hoy tenemos carencia de muchas cosas materiales, pero lo que hace falta en este tiempo es paz para vivir la unidad perfecta de Dios en nosotros; algunos creyentes se asustan con solo pensar en unirse a otros grupos, les da comezón, se sienten intranquilos cuando los pastores se reúnen para planificar actividades conjuntas, pero sin embargo Dios propicia oportunidades como estas que hacemos para unirnos con un propósito, y es orar, interceder, cantar, expresar lo que sentimos los unos para con los otros en cuanto a nuestra patria, gocémonos en Señor, compartamos la unidad perfecta de Dios.

3.- Compartiendo la unidad perfecta de Dios en nosotros (Ver 13) “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”; No hay cosa más agradable para un cristiano que tener alimentos, comida en su casa, pero más alegría se siente repartirla, ¿verdad que si? El famoso predicador Spurgeon decía que como Bautistas hay más cosas que nos unen que las que nos separan, y es que cada vez que vemos a ese hermano que no coincide conmigo en algunos aspectos de la vida, cuando me invita a tomar un café, comenzamos a hablar del amor de Dios y leemos la palabra y nos sentimos tan bien que terminamos cantando el Himno “Cuan grande es El” y oramos y lo último que decimos es “Cuando nos volvemos a reunir”, yo me alegro mucho cuando veo a los hermanos de las iglesias de Acarigua, aunque algunos no me invitan a predicar, pero yo les sigo amando, yo sigo siendo su servidor, yo sigo compartiendo la unidad perfecta de Dios, ustedes no tienen idea de lo asustados que estábamos cuando sugerimos estos cultos unidos para orar por Venezuela, hoy a esta hora hay muchos cristianos Bautistas compartiendo en cinco zonas diferentes la unidad para Orar por un propósito único y es la paz y la unidad de los venezolanos, como me alegra que ustedes estén aquí, ¿celebrando qué? La unidad de la fe, la perfecta unidad de Dios, la plenitud de Cristo en nuestras vidas, la sanidad espiritual que se necesita en Dios. La unidad de la fe del pueblo de Dios es un asunto asombroso; es el hecho más poderoso y sin límites del mundo, seguramente se romperán cadenas, habrá liberación y paz para el entendimiento, fluirá el Espíritu Santo en el creyente para que Venezuela, esta sociedad sea transformada y cambiada, que toda la ambición que hay de lo material, que toda ambición de poder sea destruida y solo reine la unidad perfecta de Dios en Nosotros.

 

Conclusión: ahora mismo Dios está llamando a las iglesias Bautistas para que nos unamos, usted y yo somos parte de ese gran movimiento extraordinario que Dios desea para su gloria aquí en Venezuela y más allá de nuestras fronteras. Recuerde que la verdadera iglesia de Dios es igual a una familia de sangre nos enojamos, nos arrancamos los pelos, argumentamos, pero que nadie de afuera se meta con unos de nosotros, porque se la vera con todos nosotros y al final de día nos abrazaremos y nos seguiremos amado. Dice el Salmista 133:1 “Bueno y delicioso es habitar juntos y en armonía” los puntos de unidad entre los cristianos aun en las críticas más acentuadas son noventa y nueve y las diferencias son un solo punto, así que mantengámonos unidos. Bendiciones

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